09 Jul Seminario de CEDEUS abordó el aporte de la evidencia científica para fortalecer la planificación urbana y las políticas de vivienda
09 de julio/ Investigadores de CEDEUS, representantes del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) y especialistas en planificación urbana analizaron cómo la evidencia científica puede fortalecer el diseño, implementación y evaluación de políticas habitacionales, relevando la importancia de estrechar la colaboración entre la academia y el Estado.
El Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS) realizó este miércoles 9 de julio el seminario “Barrio y Vivienda: Evidencia que orienta la Planificación Urbana”, instancia que reunió a investigadores, representantes del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) y especialistas para reflexionar sobre la importancia de la evidencia científica en la planificación urbana y el desarrollo de políticas públicas.
Durante la jornada se presentaron dos investigaciones desarrolladas por CEDEUS en colaboración con el MINVU. Andrés Señoret, como representante de la línea de investigación Ciudades Justas y Cohesionadas del Centro, expuso los resultados del Estudio de Percepción de Desarrollo Urbano Sustentable, centrado en el Plan Urbano Habitacional Las Viñitas, mientras que el investigador adjunto Tomás Cox presentó el Estudio de Entorno Construido Resiliente, enfocado en las dinámicas de implementación de los Programas Urbanos Habitacionales (PUH) y del Programa de Regeneración de Conjuntos Habitacionales (PRCH).
La actividad contó además con la participación de Anne Escobar, coordinadora nacional de Planes Urbanos Habitacionales del MINVU, quien destacó el aporte de estas investigaciones para la gestión pública. “Este tipo de evidencia, tanto empírica como científica, nos ayuda a tomar decisiones respecto del diseño de planes maestros y de la gestión social, así que estamos muy agradecidos por los resultados de estos estudios“, señaló.
Las presentaciones dieron paso a una sesión de comentarios de expertos en la materia en la que Gabriela Guevara-Cué (UOH), Cristian Robertson (ARDEU/PUC/UDP) y Waldo Bustamante (investigador adjunto de CEDEUS), reflexionaron sobre uno de los principales desafíos de la planificación urbana: cómo transformar el conocimiento científico en herramientas útiles para la gestión pública, considerando los tiempos, las restricciones y las dinámicas propias del Estado.
Los desafíos de implementar políticas públicas
Durante la jornada los comentaristas coincidieron en que tanto el Estado como los equipos responsables de ejecutar las políticas públicas enfrentan importantes limitaciones para incorporar procesos permanentes de análisis y aprendizaje.
Por una parte, señalaron que la administración pública opera bajo una fuerte inercia institucional y debe responder a ciclos políticos que exigen resultados en períodos acotados. Esto reduce las posibilidades de detenerse a evaluar experiencias, incorporar aprendizajes y ajustar las políticas sobre la base de la evidencia.
Al mismo tiempo, municipios, fundaciones, consultoras y equipos técnicos trabajan bajo exigencias administrativas, plazos estrechos y restricciones presupuestarias que dificultan incorporar espacios de reflexión durante la implementación de los programas.
El aporte de la academia como acompañamiento crítico
Uno de los principales consensos del panel fue el valor que puede aportar la academia cuando acompaña críticamente los procesos de implementación, sin sustituir el trabajo de los organismos ejecutores.
Desde esa posición, centros como CEDEUS pueden aportar una mirada más amplia sobre los programas, sistematizar aprendizajes e identificar oportunidades de mejora que fortalezcan las políticas públicas.
No obstante, los participantes coincidieron en que ese conocimiento solo logra incidir cuando es capaz de traducirse al lenguaje y a los tiempos de la gestión pública. En ese sentido, destacaron la importancia de que la evidencia científica no permanezca únicamente en el ámbito académico, sino que pueda transformarse en herramientas concretas para apoyar la toma de decisiones.
Cuando los tiempos de la ciencia y la política no coinciden
Como ejemplo de las complicaciones que pueden darse durante el trabajo entre la investigación y gestión pública, durante el panel se compartió la experiencia del desarrollo de una metodología para los Planes Maestros del Programa de Regeneración de Conjuntos Habitacionales (PRCH).
El trabajo permitió sistematizar la experiencia acumulada en distintos proyectos del país y elaborar un manual metodológico construido junto a los equipos técnicos. Sin embargo, el cambio de administración ocurrido tras la entrega del documento dificultó su implementación, evidenciando cómo los tiempos de producción del conocimiento científico no siempre coinciden con los ciclos de la política pública.
Pese a ello, los panelistas enfatizaron que la evidencia científica constituye un insumo fundamental para mejorar las decisiones públicas. Si bien no sustituye las definiciones políticas, sí permite reducir la incertidumbre con la que estas deben adoptarse, fortaleciendo la capacidad del Estado para generar políticas más efectivas y con mayor valor público.
“El conocimiento científico jamás va a reemplazar los procesos decisionales de la política pública, pero los mejora, porque disminuye muchísimo la incertidumbre que es inherente a la decisión pública”, señaló el académico Cristian Robertson.
Incorporar la dimensión cualitativa del desarrollo urbano
Otro de los temas abordados fue la necesidad de ampliar la mirada sobre las políticas habitacionales.
Más allá de las metas de construcción de viviendas, se planteó la importancia de incorporar una agenda cualitativa que considere aspectos como la cohesión social, el envejecimiento de la población, las redes comunitarias y la calidad de vida en los barrios.
Los participantes señalaron que los desafíos urbanos actuales ya no pueden resolverse únicamente mediante infraestructura o aumento de la oferta habitacional. Comprender cómo las personas viven, se relacionan y construyen comunidad se vuelve igualmente relevante para el desarrollo de ciudades más sostenibles e inclusivas.
Fortalecer la colaboración entre academia y Estado
Como cierre, el panel destacó la colaboración entre CEDEUS y el MINVU como un ejemplo de articulación entre dos ámbitos que tradicionalmente operan con tiempos y lógicas diferentes: la investigación científica y la gestión pública.
Para finalizar, coincidieron en que fortalecer este tipo de alianzas permitirá que la evidencia generada desde la academia contribuya de manera más efectiva al diseño, implementación y evaluación de políticas urbanas y habitacionales, avanzando hacia una planificación basada en conocimiento y centrada en las necesidades de las comunidades.
