Nilo de Oliveira en la segunda jornada de Ciudades Resilientes: «Lo más difícil es asegurar que los nuevos desarrollos urbanos no aumenten el riesgo aguas abajo»

13 de octubre/ El eje de Riesgo Urbano de la III Conferencia Internacional Ciudades Resilientes desde el Sur Global, realizado en Valparaíso, profundizó en los riesgos urbanos asociados a las inundaciones. El académico brasileño expuso la experiencia de Belo Horizonte en la gestión del agua y la adaptación al cambio climático, destacando la importancia de la planificación territorial y la convivencia con el riesgo.

La segunda jornada de la III Conferencia Internacional Ciudades Resilientes desde el Sur Global se desarrolló en Valparaíso y comenzó con la charla magistral del académico de la Universidad Federal de Minas Gerais, Nilo de Oliveira Nascimento, quien abordó los riesgos urbanos asociados a las inundaciones, compartiendo la experiencia de Belo Horizonte en la gestión del agua y la reducción del riesgo.

Durante su presentación, el investigador explicó cómo esta ciudad brasileña, históricamente expuesta a crecidas de ríos, ha logrado implementar medidas que combinan planificación, infraestructura y convivencia con el agua. Destacó la construcción de edificaciones y parques inundables, además de mecanismos de contención como puertas anti inundación para viviendas, todo sustentado en una institucionalidad fuerte y un financiamiento estable.

Nascimento subrayó que en Brasil “la clave ha sido fortalecer la organización del monitoreo y la defensa civil, junto con un fondo municipal de aguas urbanas que permite planificar e invertir a largo plazo”.

Su charla fue seguida por un conversatorio que integró el propio Nilo de Oliveira, junto a Reinaldo Gutiérrez, director de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) , y Alejandro Villa, director de medioambiente de la Municipalidad de Valparaíso.

Convivir con las inundaciones

El académico enfatizó que la ocupación del territorio es un aspecto decisivo para reducir riesgos, y que las políticas públicas deben orientar su desarrollo en función de las zonas inundables. “Existen políticas dirigidas a regular el uso del suelo en áreas expuestas”, explicó, “pero lo más difícil es asegurar que los nuevos desarrollos urbanos no aumenten el riesgo aguas abajo”.

Asimismo, advirtió que los avances técnicos muchas veces se enfrentan a intereses económicos que frenan su implementación. Según Nascimento, “uno de los principales obstáculos proviene del sector inmobiliario, que suele resistirse a incorporar la variable de riesgo climático en sus proyectos”.

También destacó la importancia de contar con información precisa para orientar la acción pública y la planificación urbana. Explicó que “un conocimiento detallado del riesgo es esencial para definir reglas de uso de suelo y promover construcciones adaptables”. En ese sentido, señaló que los recientes eventos extremos —como inundaciones con tiempos de retorno cada vez más altos— reflejan la influencia del cambio climático y la necesidad de revisar los parámetros de evaluación.

Finalmente, Nascimento planteó que las ciudades deben avanzar hacia una convivencia adaptativa con las inundaciones, siempre que no haya riesgo para la vida. “Cuando las velocidades o niveles de agua no amenazan la seguridad, es posible pensar en construcciones preparadas para daños menores”, señaló. A su juicio, muchas familias optan por permanecer en zonas de riesgo por razones históricas o sociales, ya que “la contaminación es un problema permanente, mientras que la inundación implica convivir con momentos de crisis”.

Sesiones y ponencias en torno a Riesgo Urbano

Tras la charla magistral, la jornada continuó con una sesión de pósters en el hall del ex edificio Hucke, donde los y las asistentes conocieron diversos trabajos vinculados al eje Riesgo Urbano. Entre los proyectos expuestos destacaron investigaciones sobre incendios forestales en Chile, gestión del riesgo ante tsunamis y propuestas para construir espacios urbanos más resilientes.

Durante la tarde, las actividades se trasladaron al Centro Integral de Atención al Estudiante (CIAE) de la Universidad de Valparaíso, donde se presentaron más de 40 ponencias que invitaron a reflexionar sobre instrumentos y metodologías para medir los riesgos en diferentes contextos urbanos.