Reportaje: Frenar la curva de movilidad con una ciudad más segura en el Gran Concepción

Diario El Sur / Domingo 16 de agosto 2020 / Un análisis de los traslados realizados en el Gran Concepción muestra un aumento sostenido desde junio a la fecha, los investigadores de CEDEUS Juan Antonio Carrasco y Sebastián Astroza, reconocen que medidas restrictivas como cuarentenas o cordones no logran su objetivo de bajar el movimiento en un 70% y plantean recomendaciones a largo plazo para el Gran Concepción.

Los especialistas en movilidad señalan que medidas deben ser complementarias y proponen generar mayor acceso a puntos de abastecimiento, rediseñar la urbe con prioridad al peatón y a la bicicleta y aumentar la cobertura a internet para que más personas puedan realizar trámites por esa vía.

Como si fuera un día domingo. Así se veían entre mediados de marzo y abril las calles de Concepción, con gran parte de su comercio cerrado y el transporte público con escasos pasajeros, un día hábil pasaba sin problemas como uno feriado. Sin embargo, esa escasez de movilidad no se ha vuelto a repetir desde junio en adelante, muy por el contrario, cada día se realizan más viajes y el alza es sostenida cada semana.

Por ejemplo, la comuna de Concepción se registró en su semana del 6 de abril su movilidad más baja: una caída del 60% en comparación con un periodo normal prepandemia, mientras que en la semana del 27 de julio fue de un 32% menos. Las cifras se repiten en cada una de las comunas del Gran Concepción, siendo Penco la primera que ya volvió a sus cifras de movilidad registradas antes de la llegada del coronavirus: su movimiento es un 0,5% más que la primera semana de marzo.

Estos datos forman parte de un informe con recomendaciones que elaboraron los académicos Loreto Bravo, Juan Antonio Carrasco y Sebastián Astroza; por una iniciativa de la seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la macrozona centrosur, Paulina Assman. Los expertos, la primera con Data Science de la UDD y los segundos a través del Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI) y del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus).

Si bien desde el ámbito epidemiológico se ha hablado desde marzo a la fecha de cuarentenas y cordones sanitarios como medidas para restringir la movilidad, en el documento se va mucho más allá, planteando sugerencias a largo plazo y más focalizadas a un rediseño de la ciudad que permitan que la ciudadanía no realice viajes tan extensos y pueda realizar sus trámites sin tener que enfrentarse a aglomeraciones. Apostar por aquellas ciudadanas denominadas “saludables”.

Las recomendaciones van de la mano con lo que han señalado expertos en el área de la salud sobre la duración de la pandemia mientras no exista una cura, lo que podría extenderse a entre uno o dos años más, por lo que se apunta a aprender a “convivir” con el virus. Sobre la pertinencia de la movilidad en los contagios, los datos que manejan los expertos señalan que una disminución del 10% de la movilidad impacta en un 20% menos de contagios por covid-19.

Caída y Retorno

Data Science funciona bajo un acuerdo con la empresa Telefónica que entrega los datos anónimos de movimiento de un celular, acorde a la antena a la que se está conectando. Luego desde el centro de la Universidad del Desarrollo son procesados dicho antecedentes para determinar qué tantos viajes se realizaron en un determinado territorio en un periodo de tiempo concreto.

Para comparar cómo ha cambiado el tránsito en pandemia, se tomaron los datos correspondientes a la primera semana de marzo como un periodo normal de movilidad por haber terminado el periodo de vacaciones y ya había retornado a las clases y a los trabajos. Esos datos iniciales fueron comparados durante cada semana, por comuna y región, para determinar cuánto había cambiado la movilidad.

Se partió la semana del 16 de marzo, porque en esa fecha fueron suspendidas las actividades académicas tanto escolares como universitarias y se transformó en el principal hito nacional que provocó una reducción de movilidad, según los expertos.

El decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Desarrollo, Fernando Rojas, señala que “el Biobío es una Región que rápidamente redujo su movilidad, quizás por un temor por parte de la población y para cuidar su salud, independiente de que no tuviera cordones sanitarios o restricciones como una cuarentena. En ese sentido, la primera baja de movilidad ocurre cuando se cierran los establecimientos escolares y eso se ve porque entre el 23 de marzo y la primera semana de abril baja hasta un 40% la cantidad de viajes realizados”.

El académico agrega que “desde ahí lo que viene ocurriendo es que va subiendo sistemáticamente la movilidad en forma continua y ahora la Región está sólo en un 12% por debajo de un periodo normal”.

Desde el Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI) también realizan un reporte de movilidad con datos provenientes de Entel, desde donde elaboran el mismo ejercicio que Data Science para analizar los cambios en el número de viajes realizados en un territorio determinado.

Juan Antonio Carrasco, experto en movilidad y miembro de ISCI aclara que, desde marzo a la fecha, donde han realizado un análisis de los datos de viajes en el territorio nacional, han logrado detectar que “tenemos un piso de disminución de movilidad, que se puede ver no sólo en Concepción y es que incluso con la medida más restrictiva, no se llega a menos del 40% que en una situación normal”.

Eso sí, al igual que Rojas, reconoce que el mayor impacto estuvo dado por la suspensión de las clases, “lejos ha sido la medida más importante desde el punto de vista de la reducción de la movilidad y los gráficos refuerzan la relevancia que ha tenido. Y eso también muestra la importancia de que volver no significa sólo los riesgos entre los niños al interior de los establecimientos, sino que también un aumento en la movilidad de una comuna”.

Rojas, en tanto, indica que ver las comunas por separado es interesante, como es el caso de Concepción que, tuvo una gran baja a principios de abril y que hoy bordea el 30% menos de movilidad. Sin embargo, Coronel está sólo con un 5% menos de viajes. “También es interesante el caso de Talcahuano, que venía con un aumento de movilidad, lo que se vio frenado con el cordón y pasó de un menos 7,7% a un 15% bajo la normalidad y eso es parte de lo que la autoridad buscaba”, sentencia el decano de Ingeniería UDD.

Desgaste

¿Por qué no se logra una disminución de más del 70% de la movilidad con medidas tan restrictivas como una cuarentena? Los expertos aseguran que existe un desgaste por parte de la población, a lo que se suma la necesidad de abastecerse con las compras mínimas, la realización de trámite y el propio trabajo.

Sin ir más allá, la encuesta “Origen-Destino del Gran Concepción” aplicada por la Secretaría de Planificación de Transporte (Sectra) del año 2017, arrojó que son tres los motivos principales para desplazarse por la urbe: trabajo, estudio y otros que incluye desde el abastecimiento, farmacias y consultas médicas.

Carrasco explica que “hay efecto de cansancio, por ejemplo, una medida que se toma una semana, a la siguiente ya no es tan efectiva. Y lo que hacen las medidas, como el cordón, más que una disminución como tal es mantener baja una movilidad que ya se venía registrando”.

Fernando Rojas agrega que “las personas tienen que abastecerse y en eso es relevante el tipo de ciudades y comunas que vamos a ir desarrollando, con qué servicios básicos va a contar, a cuántos minutos de distancia deberían estar para que una persona pudiera proveerse de sus alimentos”.

Sebastián Astroza, investigador Cedeus e ISCI recalca que “hay que preguntarse por qué la gente se está moviendo y puede haber varias razones, desde la precariedad porque necesitan comer al no tener un ingreso asegurado, empleadores que obligan a asistir al trabajo o porque no se han tomado en serio lo que está pasando”.

Desde ahí que se piense esto como un problema multifactorial, que debe ser tratado con una batería de medias que incluyen desde el acceso a servicios y abastecimiento, una mejor distribución de las veredas con foco en el peatón para evitar aglomeraciones en el espacio público y hasta una mejor cobertura de Internet para aprovechar la tecnología y evitar hacer trámites presenciales. Si bien se trata de soluciones a mediano y corto plazo, necesarias según los expertos para avanzar en aprovechar de mejor forma el espacio urbano y que el desconfinamiento se haga de la forma más segura posible.

A raíz de este informe, que fue entregado a las autoridades de Gobierno, así como se realiza normalmente con los datos de movilidad, se instauraron cordones sanitarios entre Concepción y Penco, así como entre Coronel y San Pedro de la Paz; los que han generado críticas en su primera semana de funcionamiento por las congestiones vehiculares con esperas de más de una hora.

Expertos recalcan, en este sentido, que lo que proponen es que una medida restrictiva como un cordón sanitario no puede aplicarse de manera aislada, sino que con parte de las recomendaciones que entregaron, pero que además “cualquier sistema que implique un control, va a generar congestión”, sentencia Astroza, quien agrega que ahí se debe apuntar a solucionar los motivos por lo que la gente necesita salir de una comuna y, por otro lado, desde empresas laborales generar horarios diferidos para evitar la hora punta de congestión tanto en la mañana como en la tarde.

Juan Antonio Carrasco recalca que “en la Ruta 160 ya teníamos una congestión, no era raro que un cordón la aumentara. Pero aquí hay que pensar más allá, ningún cordón sanitario va a poder disminuir la movilidad fuertemente por sí solo y lo que se necesita es generar espacios seguros para aquellos que requieren moverse”.

La accesibilidad de servicios y del espacio urbano

Una de las aristas de las propuestas está bajo el paraguas de la movilidad física e incluye acercar a la población el acceso a ferias libres y supermercados, potenciar el uso de almacenes, desconcentrar las farmacias y lo mismo con los centros de salud en la periferia de las comunas.

Sebastián Astroza plantea que “lo enfocamos en el sentido de porqué la gente necesita salir y cómo acercar lo que la gente necesita. Y para eso había que preguntarse para qué la gente está pidiendo permisos”.

Carrasco agrega que “tenemos que empezar a pensar a pensar en acercar muchas actividades a los hogares, por eso el rol relevante que tienen las ferias libres, es generar condiciones de mejor movimiento local, en que las personas puedan satisfacer sus necesidades de forma segura ya sea caminando o en bicicleta”.

Lo anterior va de la mano con un tema de rediseño de las ciudades y que sean cada vez más saludables, para eso dice Carrasco, es necesario ensanchar veredas y revitalizar los barrios, además de generar condiciones más seguras para el tránsito en bicicleta.

Juan Antonio Carrasco recalca que la ciudad saludable no es sólo “que se pueda trotar, sino que pueda moverme en pandemia y nos hemos dado cuenta que el espacio urbano está inequitativamente diseñado comparado al espacio para la bicicleta y el caminante”.

Lo anterior está ligado al segundo punto de las recomendaciones denominado proximidad espacial: aquí se trata de la demarcación de calles, disponer vías exclusivas para peatones, transporte público y bicicletas, así como generar espacios seguros en lugares con potencial de hacinamiento.

Para esto Astroza plantea que “supongamos que por A, B o C motivo la persona se tiene que mover, entre medidas que podemos hacer está la reasignación del espacio público, no necesitamos automóviles, sino que los peatones puedan moverse bien, que tengan espacio con aceras más anchas y si alguien tiene que hacer fila en el banco, pueda hacerlo y que otras puedan continuar pasando por la misma vereda”.

Asimismo, se plantea poder crear una red de ciclovías que se conecten, aunque sea de forma temporal, ya que actualmente las que existen no se comunican entre sí.

Carrasco puntualiza que el transporte público debe tomar un mayor protagonismo y cómo se puede volver más seguro desde el punto de vista de la pandemia. “Las condiciones que teníamos antes ya no se pueden replicar a mediano plazo, vamos a necesitar medidas más revolucionarias como requerir más vías exclusivas, así como aumentar la flota disponible”, sentencia el experto en movilidad.

Repensar el trabajo y el teletrabajo

Según un análisis realizado por el Cedeus sobre el teletrabajo según ingreso mensual del hogar y arrojó que en aquellos hogares donde el ingreso era menos a 600 mil pesos sólo el 20% realizaba trabajo a distancia, en tanto que el porcentaje aumenta en aquellos con sueldos superiores al 1 millón de pesos.

“Si uno mira la opción de teletrabajar, se nota que el quintil más alto puede hacerlo en un 80% y la cifra si invierte en el quintil más bajo que no puede. Lo que sucede es que estas personas tienen que salir a trabajar y son las de bajos ingresos que generalmente no tienen automóvil, usan transporte público o caminan, entonces no sólo hay que preparar la ciudad para personas que caminan, sino que también tengan prioridad en el transporte público”, sentencia Sebastián Astroza.

Asimismo, habla de una accesibilidad virtual, que está incluida en las recomendaciones bajo el tercer ítem de conectividad digital. Aquí se contempla potenciar el teletrabajo, disponer de acceso a internet donde actualmente no hay, potenciar compras por internet y lo mismo con los trámites por esta vía.

Astroza agrega que “hay muchas cosas que hoy se pueden hacer por internet, pero tenemos también un gran grupo de personas que no tienen acceso”.

Y si bien puede que el teletrabajo en ciertos rubros no sea posible, Astroza propone que “el empleador puede pensar en algunos horarios escalonados, pudieran ponerse de acuerdo con las autoridades con que ciertos sectores entren y salgan a cierta hora, para evitar la congestión de los horarios punta”.

Carrasco contribuye al punto en que “se debe pensar cómo vamos subiendo la vara para acceder a bienes y servicios, lo mínimo es tener acceso a internet, puede ser difícil, pero son condiciones que se están mostrando relevantes”.

Por lo mismo se reconocer que debe existir una inversión del Estado para concretar estos ítems y que deben ir asociados a las modificaciones que se realizan, por ejemplo, cuando se comience a trabajar el Plan Maestro de Transporte.

Fuente: El Sur.

Fotografía: Isidoro Valenzuela M.