Carolina Rojas en el conversatorio «Conservación de la Biodiversidad en Parques Urbanos” de Parquemet

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3 de septiembre/ Este evento abordó la nueva zonificación del Parque Metropolitano, donde la investigadora de CEDEUS llamó a incorporar la biodiversidad en la planificación urbana y propuso medidas concretas para su protección.

Con el objetivo de compatibilizar el uso recreativo, educativo y deportivo con la conservación de su patrimonio natural, el Parque Metropolitano de Santiago (Parquemet) inició un proceso de zonificación territorial que buscará resguardar la biodiversidad que habita en sus más de 700 hectáreas.

El hito se dio a través del conversatorio “Conservación de la Biodiversidad en Parques Urbanos”, instancia que reunió a especialistas en botánica, zoología y planificación territorial. Entre los asistentes estuvo el ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, quien destacó la relevancia de que los espacios verdes respondan a criterios de conservación y no solo a necesidades recreativas, y la investigadora principal de CEDEUS, Carolina Rojas, quien abordó los desafíos de integrar la biodiversidad en la normativa y gestión urbana,

Rojas advirtió que la figura de parque en Chile no nació como un instrumento pensado para la protección de la biodiversidad: “La figura parque nunca nació en la planificación urbana como una delimitación o un uso de suelo destinado a la conservación de la biodiversidad”, señaló.

En ese sentido, enfatizó que ningún ecosistema puede entenderse como una isla, ya que las especies requieren conectividad para sobrevivir. “En los espacios de biodiversidad hay especies y esas especies se mueven, y no puede ser que una ave tenga su arbolito y al cruzar se encuentre con una carretera o una infraestructura que le impida esa conexión”, sostuvo.

La problemática del ParqueMet

La también académica del IEUT UC explicó que la planificación urbana en Chile sigue siendo “muy cartográfica y rígida”, influenciada por el urbanismo moderno y centrada en el automóvil. Esto, según detalló Rojas, dificulta la implementación de medidas como corredores ecológicos o conectividad entre áreas verdes. Según planteó, esto responde a una visión “muy antropocéntrica” que no reconoce que “estamos en un hábitat y que no somos los únicos que vivimos esta naturaleza”.

En relación con Parquemet, Rojas indicó que, desde un punto de vista normativo, el parque se encuentra en una “figura intermedia”: “No es un parque urbano como el Parque Inés de Suárez, pero tampoco es un santuario de la naturaleza. En términos de experiencia y vivencia con la naturaleza parece más un santuario, pero lamentablemente se tiene que normar con los instrumentos de planificación urbana”.

Refugios para cuidar la Biodiversidad

Uno de los principales problemas, agregó, es que la biodiversidad no está incorporada en la Ley General de Urbanismo y Construcciones. Esto implica que, al estar dentro del límite urbano, Parquemet se rige por la zonificación que permite la Ordenanza General, sin contar con herramientas normativas más robustas de conservación.

Finalmente, propuso medidas concretas para reforzar la resiliencia del parque y otros espacios de biodiversidad: “Una cosa que tiene que hacer el parque y estos espacios es generar refugios climáticos, donde la protección y restauración del bosque es clave. También podrían asegurar el agua mediante estanques que acumulen las lluvias, algo que ya hacen los parques nacionales para garantizar la supervivencia de las especies”.

En la instancia, también se realizó la presentación de la Estrategia de Ciudades Verdes, por parte de la coordinadora de la estrategia en la FAO, Paulina Terra. Esta presentación reveló la forma en la que se elaboró este plan a nivel nacional, con la participación de distintos actores de la sociedad civil, la academia, el mundo privado y funcionarios públicos, para la realización de comités regionales, y un informe que vislumbra un trabajo de aquí a 2050 en todo el territorio nacional.